— Era alguien con bastante poder, fácilmente, podría pulverizar una montaña con un chispazo de magia, amaba infundir terror, amaba lo que era, no era nada puro, cuando tenía sus deslices y arrebataba vidas, se le veía con el brillo particular y perturbador de los ojos, una sonrisa sínica.
— El pueblo le temía, unos le respetaban, otros odiaban, y otros.. Simplemente buscaban nunca toparse con él.
— En solaris, el 80% de las personas tenía magia, no había límites, existía de todo, razas, bestias, artefactos, todo era posible, Reshform era un continente donde la magia era más tangible, las naciones tenían su fuerza a su modo, y hasta en la flora y fauna eran afectados, por ello, Reshform era el continente de los elementos, cada nación representada por un dragón, por los elementos. Existía el sub cielo, y luego celestia, donde los dioses estaban en su silencio eterno, la máxima autoridad.